El noviazgo
Habiéndose conocido de cerca exteriormente los novios, entonces proceden a realizar su compromiso ante los padres de ambos y los ancianos de la iglesia. No soy de parecer que un hermano vaya a los ancianos a avisarles que se va a enamorar de tal o cual hermana. Evitando confianza íntima, licencias y carnalidades, el hermano puede observar y conocer la mujer que le gusta, lo mismo la hermana al varón, y al corresponderse ambos, entonces sí deben avisar a los ancianos. Así se evitaría de unos compromisos informales que enamorados han hecho ante los ancianos, y éstos después han sido burlados porque los tales no han llegado a casarse.
En el tiempo suficiente del conocimiento del uno al otro habrá pruebas suficientes para continuar o terminar sus amores; así no habrá resentimiento de ningún tercero. Grave es la responsabilidad después que formalizan su compromiso con los padres y ancianos de la iglesia. Si por negligencia, indiferencia o inconstancia el hermano no cumple su compromiso, él o ella debe ser disciplinado.
Para evitar mutuas acusaciones después de casados, es justo que los novios salgan juntos a comprar sus enseres para la casa, pero en su salida, para evitar los malos entendidos, es mejor hacerse acompañar por una de las madres si es posible. La madre no se meterá en los gustos; solamente aconsejará todo lo económico posible.
La cosa primera en el matrimonio y que corresponde al hombre es la casa donde han de vivir los desposados. Aun los animales nos dan ejemplo, y la palabra de Dios es autoridad principal. "Dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne". (Génesis 2:24) Mejor es tener su casa, sea propia o alquilada. Hay que considerar las penas morales que pasa una joven al entrar a vivir con una nueva familia. Se halla estrecha, cohibida, apenaba. Se necesita tiempo, años, para una adaptación sin olvidar por completo costumbres que le son filiales. Si la esposa es humilde, en vez de ser reina, viene a ser sierva de sus suegros, de sus cuñados y de su esposo; si es orgullosa, empezarán los reclamos que terminarán en pleitos.
No digo mucho en cuanto a ciertas reuniones sociales antes del matrimonio, porque no estoy de acuerdo con ello; esto es, despedida de soltero y cruce de aros. Tales reuniones son con el fin de derrochar. Algunos ponen la excusa de un culto, pero su falta de espiritualidad queda manifiesta cuando se casan día sábado en la noche. Se lleva la esposa y no aparecen en la cena del Señor. En cuanto a los aros, ellos tienen su momento muy conspicuo la noche de las bodas. Ha habido casos de matrimonios que han quedado con largas cuentas contraídas desde el día de su matrimonio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario